La historia de Ryan

  Mi historia es realmente muy sencilla. Un día de enero de 1998, estaba sentado en mi salón de primer grado y mi profesora, la señorita Prest, nos explicó que la gente se enfermaba e incluso a veces moría por no tener agua limpia. Ella nos contó que algunos a veces caminaban por horas en Africa, solo para obtener agua sucia.

  Todo lo que yo tenía que hacer era dar 10 pasos desde mi salón para encontrar el garrafón de agua y obtener agua limpia. Antes de ese día en el colegio, creía que todo el mundo vivía como yo. Cuando me dí cuenta que esto no era así, decidí que debía hacer algo al respecto.

  Fui entonces a casa y rogué a papá y mamá que me ayudaran. Después de algunos días, ellos me sugirieron realizar algunas tareas adicionales para ganar los 70 dólares con los que pensé, se podría construir un pozo. Yo me imaginé que era todo lo que se necesitaba para solucionar el problema de agua a nivel mundial. Trabajé por cuatro meses para ganar mis primeros 70 dólares. Entonces descubrí que el costo de construir un pozo en un sitio como Uganda era realmente de 2,000 dólares. También descubrí que el problema era mucho más grande de lo que yo creía.

  Empecé a hablar con organizaciones, colegios y con cualquiera que quisiera escuchar mi historia y así poder conseguir el dinero para mi primer pozo en la Escuela Primaria de Angolo, en Uganda. Es así como mi pequeño proyecto de primer grado dió inicio a la Fundación el Pozo de Ryan – Ryan’s Well Foundation.

  Siendo estudiante en la Universidad de King’s College, ubicada en Halifax, en la costa este de Canadá, me gradué en la licenciatura de ciencia política y desarrollo internacional, trabajando permanentemente muy involucrado con la Fundación como orador y miembro del Consejo. Yo hablo alrededor del mundo sobre los problemas asociados al agua y la importancia de hacer la diferencia y cambiar cosas en el mundo actual, independientemente de quién eres o qué edad tienes.

  Mi trabajo no tendría lugar sin el apoyo de mi familia y mis amigos. Mi amigo Ugandés, Jimmy Akana, a quien conocí en mi primer viaje a Uganda, es ahora miembro de nuestra familia. El es una inspiración porque trabaja duro y tiene una visión positiva de las cosas, mostrando siempre una gran sonrisa.

  Mi consejo para cualquier persona es que, para hacer un cambio positivo en el mundo, debes encontrar algo que te apasione y empezar a actuar. Para mí, el problema es el agua y saneamiento básico. El agua es esencial para toda forma de vida. Espero que mi historia sea un recordatorio de que todos podemos hacer la diferencia y mejorar el mundo, y esto, aplica para todos y cada uno de nosotros.

http://youtu.be/vagoNUvb3Lc– caricatura de Ryan en español – 2.17 min

http://youtu.be/MsYI93ZEwjs  – video en español 7.57 min